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Mantra Quince

hiraṇmayena pātreṇa
satyasyāpihitaṁ mukham
tat tvaṁ pūṣann apāvṛṇu
satya-dharmāya dṛṣṭaye

hiraṇmayena — por un resplandor dorado; pātreṇa — por una cubierta deslumbrante; satyasya — de la Verdad Suprema; apihitam — cubierta; mukham — -la cara; tat — esa cubierta; tvam — Tú Mismo; pūṣan — ¡oh sustentador!; apāvṛṇu — por favor remueve; satya — puro; dharmāya — al devoto; dṛṣṭaye — para exhibir.

¡Oh mi Señor!, sustentador de todo lo que vive, Tu verdadera cara está cubierta con Tu resplandor deslumbrante. Por favor, remueve esa cubierta y muéstrate ante Tu devoto puro.

En El Bhagavad-gītā (14.27), el Señor explica de la siguiente manera Sus rayos personales (brahmajyoti), o sea, el resplandor deslumbrante de Su forma personal:

brahmaṇo hi pratiṣṭhāham
amṛtasyāvyayasya ca
śāśvatasya ca dharmasya
sukhasyaikāntikasya ca

“Y Yo soy el fundamento del Brahman impersonal, el cual es la posición constitucional de la felicidad última y es inmortal, imperecedero y eterno”.

Brahman, Paramātmā y Bhagavān son los tres aspectos de la misma Verdad Absoluta. Brahman es el aspecto que puede percibir más fácilmente el principiante. A Paramātmā, la Superalma, lo comprenden aquellos que han progresado más, y la comprensión de Bhagavān es la comprensión final de la Verdad Absoluta. Esto se confirma en El Bhagavad-gītā donde el Señor dice que Él es el concepto final de la Verdad Absoluta, y que es la fuente del brahmajyoti y también del Paramātmā omnipenetrante. Kṛṣṇa dice en El Bhagavad-gītā (10.42) que Él es el manantial fundamental del brahmajyoti, el cual es el concepto impersonal de la Verdad Absoluta, y que no hay necesidad de explicar Sus potencias ilimitadas:

atha vā bahunaitena
kiṁ jñātena tavārjuna
viṣṭabhyāham idaṁ kṛtsnam
ekāṁśena sthito jagat

“Pero, ¿qué necesidad hay, Arjuna, de todo este conocimiento detallado? Con un solo fragmento Mío, penetro y sostengo todo este universo”. Así, el Señor mantiene la creación cósmica material total mediante una de Sus expansiones plenarias, el Paramātmā omnipenetrante. Él también mantiene todas las manifestaciones del mundo espiritual; por eso en el śruti-mantra de El Śrī Īśopaniṣad se le menciona como pūṣan, el sustentador final.

La Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, siempre, goza de bienaventuranza trascendental (ānandamayo 'bhyāsāt). Cuando Él estuvo presente hace cinco mil años en Vndāvana, India, siempre gozó de bienaventuranza trascendental, aun desde el comienzo de Sus pasatiempos infantiles. Para Él, la matanza de diversos demonios - tales como Agha, Baka, Ptanā y Pralamba - eran simplemente excursiones placenteras. En la villa de Vndāvana Él disfrutó con Su madre, hermano y amigos, y cuando aceptó el papel de un travieso ladrón de mantequilla, todos Sus asociados disfrutaron bienaventuranza celestial con Sus robos. El renombre del Señor como un ladrón de mantequilla no es cosa reprochable, porque con Sus robos de mantequilla proporcionó placer a Sus devotos puros. Todo lo que el Señor hizo en Vndāvana fue para el placer de Sus asociados de allí. El Señor creó estos pasatiempos para atraer a los especuladores áridos y a los acróbatas del supuesto sistema de haṭha-yoga quienes habían venido a encontrar la Verdad Absoluta.

Śukadeva Gosvāmī dijo en El Śrīmad-Bhāgavatam (10.12.11) lo siguiente acerca de los juegos infantiles del Señor con Sus compañeros de juego, los pastorcillos de vacas:

itthaṁ satāṁ brahma-sukhānubhūtyā
dāsyaṁ gatānāṁ para-daivatena
māyāśritānāṁ nara-dārakeṇa
sākaṁ vijahruḥ kṛta-puṇya-puñjāḥ

“La Personalidad de Dios, quien es percibido como el bienaventurado Brahman impersonal, quien es adorado por los devotos como el Señor Supremo, y quien es considerado por los mundanos como un ser humano ordinario, jugó con los pastorcillos de vacas que habían alcanzado sus posiciones después de acumular muchas actividades piadosas”.

Así, el Señor siempre está ocupado en amorosas actividades trascendentales con Sus asociados espirituales en las diversas relaciones de śānta (neutralidad), dāsya (servidumbre), sakhya (amistad), vātsalya (afecto paternal o maternal), y mādhurya (amor conyugal).

Al decirse que el Señor nunca abandona Vndāvana-dhāma, uno puede preguntarse cómo maneja Él los asuntos de la creación. La respuesta está en El Bhagavad-gītā (13.14): el Señor penetra toda la creación material por medio de Su parte plenaria llamada la encarnación puruṣa. Aunque el Señor no tiene nada que ver personalmente con la creación, el mantenimiento y la destrucción materiales, Él provoca que todas estas cosas sucedan a través de Su expansión plenaria, el Paramātmā o Superalma. Todas las entidades vivientes reciben el nombre de ātmā - alma - y el ātmā principal que las controla es el Paramātmā, la Superalma.

Este sistema para alcanzar la comprensión de Dios es una gran ciencia. Los materialistas únicamente pueden analizar y meditar en los vienticuatro factores de la creación material, debido a que tienen muy poca información sobre el puruṣa, el Señor. Los trascendentalistas impersonales simplemente están confundidos con el brillante resplandor del brahmajyoti. Si uno quiere ver a la Verdad Absoluta en Su plenitud, debe traspasar los veinticuatro elementos materiales y también el brillante resplandor. El Śrī Īśopaniṣad señala este objetivo orando para que sea removido el hiraṇmaya-pātra, la cubierta deslumbrante. A menos que esta cubierta sea removida de manera que uno pueda percibir a la Personalidad de Dios tal como Él es, nunca se alcanzará la verdadera comprensión de la Verdad Absoluta.

El aspecto Paramātmā de la Personalidad de Dios es una de las tres expansiones plenarias llamadas colectivamente el viṣṇu-tattva. El viṣṇu-tattva que se encuentra dentro del universo (una de las tres principales deidades - Brahmā, Viṣṇu y Śiva) recibe el nombre de Kṣrodakaśāy Viṣṇu. Él es el Paramātmā omnipenetrante de todas las entidades vivientes individuales. El Garbhodakaśāy Viṣṇu es la Superalma colectiva que está dentro de todas las entidades vivientes. Además de estos dos está el Kāraodakaśāy Viṣṇu que yace en el océano Causal. Él es el creador de todos los universos. El sistema de yoga enseña al estudiante serio cómo encontrarse con los viṣṇu-tattvas después de superar los veinticuatro elementos materiales de la creación cósmica. El cultivo de la filosofía empírica ayuda a comprender el brahmajyoti impersonal, el cual es el brillante resplandor del cuerpo trascendental del Señor Śrī Kṛṣṇa. Esto se confirma en El Bhagavad-gītā y también en El Brahma-saṁhitā (5.40):

yasya prabhā prabhavato jagad-aṇḍa-koṭi-
koṭiṣv aśeṣa-vasudhādi vibhūti-bhinnam
tad brahma niṣkalam anantam aśeṣa-bhūtaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

“En los millones y millones de universos hay innumerables planetas, y cada uno es diferente de los demás debido a su constitución cósmica. Todos estos planetas están situados en un rincón del brahmajyoti. Este brahmajyoti consiste únicamente en los rayos personales de la Suprema Personalidad de Dios a quien adoro”. Este mantra de El Brahma-saṁhitā es hablado desde el plano de la verdadera comprensión de la Verdad Absoluta, y el śruti-mantra de El Śrī Īśopaniṣad confirma este mantra como un proceso para alcanzar la iluminación. Es una oración sencilla dirigida al Señor para que remueva el brahmajyoti y uno pueda ver Su verdadera cara.

Conocimiento perfecto significa saber que Kṣṇa es la raíz del Brahman. La raíz del Brahman es el Señor Śrī Kṛṣṇa, y en Escrituras como El Śrīmad-Bhāgavatam se explica perfectamente y en detalle la ciencia de Kṛṣṇa. En El Śrīmad-Bhāgavatam su autor, Śrīla Vyāsadeva, ha establecido que la Verdad Suprema es descrita como Brahman, Paramātmā o Bhagavān, de acuerdo con la comprensión que se tenga acerca de Él. Śrīla Vyāsadeva jamás declara que la Verdad Suprema es un jīva, una entidad viviente ordinaria. Nunca se debe considerar a la entidad viviente como la Suprema Verdad todopoderosa. Si así lo fuera, no sería necesario que ésta orara al Señor para que remueva Su cubierta deslumbrante, permitiéndole así ver Su verdadera forma.

La conclusión es que en la ausencia de las manifestaciones espiritualmente potentes de la Verdad Absoluta se alcanza la comprensión del Brahman impersonal. En forma similar, cuando uno comprende las potencias materiales del Señor alcanza la iluminación Paramātmā, aunque tenga poca o ninguna información sobre la potencia espiritual. Las comprensiones Brahman y Paramātmā de la Verdad Absoluta son así comprensiones parciales. Sin embargo, cuando uno comprende en Su plena potencia a la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, después de que el hiraṇmaya-pātra ha sido removido, comprende que vāsudevaḥ sarvam iti: el Señor Śrī Kṛṣṇa, conocido como Vāsudeva, lo es todo - Brahman, Paramātmā y Bhagavān. Él es Bhagavān, la raíz, y Brahman y Paramātmā son Sus ramas.

En El Bhagavad-gītā hay un análisis comparativo sobre los tres tipos de trascendentalistas: los adoradores del Brahman impersonal (jñānīs), los adoradores del aspecto Paramātmā (yogīs), y los devotos del Señor Śrī Kṛṣṇa (bhaktas). En El Bhagavad-gītā (6.46-47) se afirma que de entre todo tipo de trascendentalistas, el jñānī, quien ha cultivado el conocimiento védico, es superior. Aun así, los yogīs son todavía superiores a los jñānīs y también muy superiores a los trabajadores fruitivos. Y de entre todos los yogīs, aquel que sirve constantemente al Señor con toda su energía es el más elevado de todos. En resumen, el filósofo es mejor que el trabajador fruitivo, y el místico es superior al filósofo. Y de entre todos los yogīs místicos, aquel que sigue el sendero del bhakti-yoga, dedicándose constantemente al servicio del Señor, es el más elevado de todos. El Śrī Īśopaniṣad nos encamina hacia esta perfección.

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