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CAPÍTULO 11


Jaḍa Bharata instruye al rey Rahūgaṇa


En este capítulo, el brāhmaṇa Jaḍa Bharata instruye con todo detalle a Mahārāja Rahūgaṇa. El sabio dice al rey: «Tú no tienes mucha experiencia, pero te presentas como una persona erudita porque estás muy orgulloso de tu conocimiento. En realidad, a una persona situada en el plano trascendental no le preocupan las pautas de conducta social, si estas van en detrimento del avance espiritual. Esas pautas de conducta social entran en la jurisdicción de karma-kāṇḍa, la senda del beneficio material. Nadie puede hacer avance espiritual por medio de esas actividades. El alma condicionada siempre está bajo el control de las modalidades de la naturaleza material, y por consiguiente, no tiene otra preocupación que los beneficios materiales y las cosas materiales auspiciosas o no auspiciosas. En otras palabras, la mente, que está al frente de los demás sentidos, se absorbe en actividades materiales vida tras vida. De ese modo, la entidad viviente va obteniendo distintos tipos de cuerpos, uno tras otro, y sufre en condiciones materiales miserables. La formulación de las pautas de conducta social se basa en invenciones mentales. Si la mente está absorta en esas actividades, permanecemos condicionados en el mundo material. De acuerdo con distintas opiniones, hay once o doce actividades mentales básicas, que pueden llegar a transformarse en cientos o miles. La persona que no es consciente de Kṛṣṇa es víctima de todas esas invenciones mentales y, de ese modo, se convierte en un títere en manos de la energía material. La entidad viviente que está libre de las invenciones mentales alcanza el plano del alma espiritual pura, libre de la contaminación material. Hay dos tipos de entidades vivientes: jīvātmā y Paramātmā, el alma individual y el Alma Suprema. Desde el plano de comprensión más elevado, ese Alma Suprema es el Señor Vāsudeva, Kṛṣṇa, quien entra en el corazón de todos y controla a la entidad viviente en sus diversas actividades. Él es, por lo tanto, el refugio supremo de todas las entidades vivientes. Para comprender al Alma Suprema y nuestra posición en relación con Él, es necesario estar completamente liberado de la indeseable relación con personas corrientes. De ese modo podemos capacitarnos para cruzar el océano de la nesciencia. La causa de la vida condicionada es el apego a la energía externa. Hay que superar esas invenciones mentales; quien no lo haga, nunca estará libre de las ansiedades materiales. Las invenciones mentales no tienen valor alguno, pero no por eso su influencia es menos formidable. No debemos descuidar el control de la mente; si lo hacemos, la mente se volverá tan poderosa que olvidaremos inmediatamente nuestra verdadera posición. Al olvidar que somos sirvientes eternos de Kṛṣṇa y que el servicio a Kṛṣṇa es nuestra única ocupación, la naturaleza material nos condena a servir a los objetos de los sentidos. Debemos acabar con las invenciones mentales, matándolas con la espada del servicio a la Suprema Personalidad de Dios y a Su devoto [guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā bīja]».

Text 1:
El brāhmaṇa Jaḍa Bharata dijo: Mi querido rey, aunque eres completamente inexperto, tratas de hablar como una persona de gran experiencia. Por lo tanto, está claro que no lo eres. Una persona experimentada no habla de los placeres y sufrimientos materiales, ni de la relación entre amo y sirviente, del modo en que tú lo has hecho. Todo eso son simples actividades externas. Un hombre avanzado y con experiencia, conociendo la Verdad Absoluta, no habla de ese modo.

Text 2:
Mi querido rey, hablar de la relación entre amo y sirviente, o entre rey y súbdito, etc., es hablar simplemente de temas materiales. La gente que tiene interés en las actividades materiales que presentan los Vedas, está absorta en la celebración de sacrificios materiales y deposita su fe en sus actividades materiales. En esas personas no se manifiesta el más mínimo avance espiritual.

Text 3:
De modo natural descubrimos que los sueños son falsos e inmateriales; de la misma manera, llega un momento en que comprendemos que la felicidad material es insignificante, tanto en esta vida como en la próxima, y tanto en este planeta como en los planetas superiores. Cuando comprendemos eso, los Vedas, a pesar de que son una excelente fuente de conocimiento, resultan insuficientes para darnos conocimiento directo de la verdad.

Text 4:
La mente de la entidad viviente, mientras está contaminada por las tres modalidades de la naturaleza material (bondad, pasión e ignorancia), es como un elefante que anda suelto y fuera de control. No hace otra cosa que expandir el ámbito de sus actividades piadosas e impías valiéndose de los sentidos. Como resultado, la entidad viviente permanece en el mundo material para disfrutar y sufrir de los placeres y sufrimientos debidos a esas actividades materiales.

Text 5:
La mente está absorta en deseos de realizar actividades piadosas e impías; debido a ello, por naturaleza está expuesta a las transformaciones de la lujuria y la ira. De ese modo, siente atracción por el disfrute material de los sentidos. En otras palabras, está dirigida por las modalidades de la bondad, la pasión y la ignorancia. Hay once sentidos y cinco elementos materiales; de ese conjunto de dieciséis factores, el principal es la mente. Por lo tanto, ella es quien provoca el nacimiento en distintos tipos de cuerpos, entre los semidioses, los seres humanos, los animales y las aves. Según se sitúe en una posición más o menos elevada, recibirá un cuerpo material más o menos elevado.

Text 6:
La mente materialista que cubre al alma de la entidad viviente la lleva por diversas especies de vida. Eso se denomina existencia material continuada. Debido a la mente, la entidad viviente sufre o disfruta de los sufrimientos o la felicidad materiales. Así, bajo la influencia de la ilusión, la mente sigue creando actividades piadosas e impías con su karma resultante. Con ello, el alma queda condicionada.

Text 7:
La mente hace que la entidad viviente vague por el mundo material en distintas especies de vida, y de ese modo, la entidad viviente experimenta las circunstancias materiales en distintos cuerpos, como ser humano, semidiós, persona gruesa, persona delgada, etc. Los sabios eruditos dicen que la mente es la causa del cautiverio, de la liberación y del aspecto del cuerpo.

Text 8:
La mente de la entidad viviente, cuando queda absorta en la complacencia de los sentidos en el mundo material, es la causa de su vida condicionada y de su sufrimiento en el ámbito material. Sin embargo, cuando se desapega del disfrute material, se convierte en la causa de la liberación. Cuando la llama de una lámpara no quema correctamente la mecha, la lámpara ennegrece, pero la misma lámpara, llena de ghī y ardiendo perfectamente, da una luz muy brillante. De manera similar, la mente, cuando está absorta en la complacencia material de los sentidos, provoca el sufrimiento, y cuando se desapega de esa complacencia material, trae consigo el brillo original del estado de conciencia de Kṛṣṇa.

Text 9:
Hay cinco sentidos para la acción y cinco sentidos para adquirir conocimiento. También está el ego falso. De este modo, la mente cuenta con once elementos para sus funciones. ¡Oh, héroe!, los sabios eruditos estiman que los objetos de los sentidos [como el sonido y el tacto], las actividades orgánicas [como la evacuación], junto con las distintas clases de cuerpos, la sociedad, la amistad y la personalidad, son los campos de actividad para las funciones de la mente.

Text 10:
El sonido, el tacto, la forma, el sabor y el olor son los objetos de los cinco sentidos de adquisición de conocimiento. El habla, el tacto, el movimiento, la evacuación y la relación sexual son los objetos de los sentidos de trabajo. Además de esto, existe otro concepto, mediante el cual pensamos: «Este es mi cuerpo, esta es mi sociedad, estas son mi familia y mi nación, etc.». Esa undécima función propia de la mente se denomina ego falso. Según algunos filósofos, esa función es la duodécima, y su campo de actividad es el cuerpo.

Text 11:
Los elementos físicos, la naturaleza, que es la causa original, la cultura, el destino y el factor tiempo son todos causas materiales. Agitadas por esas causas materiales, las once funciones de la mente se transforman en cientos, y de ahí pasan a ser miles y millones. Pero todas esas transformaciones no se producen automáticamente, por la combinación de los elementos. No; tienen lugar bajo la dirección de la Suprema Personalidad de Dios.

Text 12:
El alma individual carente de conciencia de Kṛṣṇa tiene muchas ideas y actividades creadas en su mente por la energía externa. Han estado existiendo desde tiempo inmemorial. A veces, se manifiestan, tanto en el estado consciente como en el estado de sueño, pero durante el sueño profundo [inconsciencia], o en el estado de trance, desaparecen. Una persona que está liberada en vida [jīvan-mukta] puede ver claramente todas estas cosas.

Texts 13-14:
Hay dos clases de kṣetrajñas: La entidad viviente, de quien acabo de hablarte, y la Suprema Personalidad de Dios, de quien te hablaré a continuación. Él es la causa omnipresente de la creación. Goza de plenitud en Sí mismo, y no depende de nadie más. A Él se Le percibe, o bien directamente, o por medio de la escucha. Es autorrefulgente, y no está sometido al nacimiento, la muerte, la vejez ni las enfermedades. Es el controlador de todos los semidioses, comenzando con el Señor Brahmā. Recibe el nombre de Nārāyaṇa, y es el refugio de las entidades vivientes después de la aniquilación del mundo material. Goza en plenitud de todas las opulencias, y es el lugar en que reposa todo lo material. Por eso se Le conoce con el nombre de Vāsudeva, la Suprema Personalidad de Dios. Mediante Su propia potencia, Se encuentra en el corazón de todas las entidades vivientes, del mismo modo en que el aire y la fuerza vital están en los cuerpos de todos los seres, tanto móviles como inmóviles. De ese modo, Él controla el cuerpo. En Su aspecto parcial, la Suprema Personalidad de Dios entra en todos los cuerpos y los controla.

Text 15:
Mi querido rey Rahūgaṇa, el alma condicionada, mientras acepte un cuerpo material y no se libere de la contaminación del disfrute material, y mientras no domine a sus seis enemigos y llegue al plano de la autorrealización mediante el despertar de su conocimiento espiritual, tendrá que vagar por diversos lugares y diferentes especies de vida en el mundo material.

Text 16:
La identificación del alma, la mente, es la causa de todas las dificultades que padecemos. Mientras la entidad viviente condicionada no sea consciente de ese hecho, tendrá que aceptar las miserables condiciones del cuerpo material y vagar por el universo en diversas posiciones. La mente, al verse afectada por las enfermedades, la lamentación, la ilusión, el apego, la codicia y la enemistad, crea el cautiverio y una ilusoria sensación de intimidad en el mundo material.

Text 17:
Esa mente fuera de control es el mayor enemigo de la entidad viviente. Si no somos cuidadosos con ella y le damos una oportunidad, se irá haciendo cada vez más poderosa y conseguirá vencernos. Aunque no sea real, es muy poderosa, y cubre la posición constitucional del alma. ¡Oh, rey!, por favor, trata de vencer a esa mente con el arma del servicio a los pies de loto del maestro espiritual y de la Suprema Personalidad de Dios. Pon en ello todo tu empeño.

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