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Text 33

dhyānāyanaṁ prahasitaṁ bahulādharoṣṭha-
bhāsāruṇāyita-tanu-dvija-kunda-paṅkti
dhyāyet svadeha-kuhare ’vasitasya viṣṇor
bhaktyārdrayārpita-manā na pṛthag didṛkṣet

dhyāna-ayanam—que es fácil para la meditación; prahasitam—la risa; bahula—abundante; adhara-oṣṭha—de Sus labios; bhāsa—por el esplendor; aruṇāyita—sonrosados; tanu—pequeños; dvija—dientes; kunda-paṅkti—como una hilera de capullos de jazmín; dhyāyet—debe meditar en; sva-deha-kuhare—en lo profundo de su corazón; avasitasya—que reside; viṣṇoḥ—de Viṣṇu; bhaktyā—con devoción; ārdrayā—empapada de amor; arpita-manāḥ—con su mente fija; na—no; pṛthak—nada más; didṛkṣet—debe desear ver.

Con devoción empapada de amor y afecto, el yogī debe meditar en lo profundo de su corazón en la risa del Señor Viṣṇu. La risa de Viṣṇu es tan cautivadora que se puede meditar en ella fácilmente. Cuando el Señor Supremo ríe, se pueden ver Sus pequeños dientes, que parecen capullos de jazmín sonrosados por el esplendor de Sus labios. Una vez que consagre su mente a esto, el yogī ya no debe desear ver nada más.

SIGNIFICADO: Se recomienda que el yogī visualice la risa del Señor después de estudiar con mucha atención Su sonrisa. Todas estas descripciones concretas de meditación en la sonrisa, la risa, la cara, los labios y los dientes indican, de forma concluyente, que Dios no es impersonal. Aquí se explica que hay que meditar en la risa o en la sonrisa de Viṣṇu. Ninguna otra actividad puede limpiar por completo el corazón del devoto. La excepcional belleza de la risa del Señor Viṣṇu consiste en que Sus pequeños dientes, parecidos a los capullos de las flores de jazmín, enrojecen tan pronto como sonríe, reflejando Sus rosáceos labios. El yogī que pueda situar el hermoso rostro del Señor en lo profundo de su corazón, se sentirá completamente satisfecho. En otras palabras, el atractivo de la materia no puede seguir perturbando a aquel que está absorto en ver la belleza del Señor en su interior.

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