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Text 42

tām ātmano vijānīyāt
paty-apatya-gṛhātmakam
daivopasāditaṁ mṛtyuṁ
mṛgayor gāyanaṁ yathā

tām—la māyā del Señor; ātmanaḥ—de ella misma; vijānīyāt—ella debe saber; pati—el esposo; apatya—los hijos; gṛha—la casa; ātmakam—compuesta de; daiva—por la autoridad del Señor; upasāditam—traída; mṛtyum—muerte; mṛgayoḥ—del cazador; gāyanam—el canto; yathā—como.

Por lo tanto, la mujer debe considerar que su esposo, su casa y sus hijos son cosas que prepara la energía externa del Señor para conducirla hacia la muerte, tal como el dulce canto del cazador es la muerte para el ciervo.

SIGNIFICADO: En estas instrucciones, el Señor Kapiladeva explica que la mujer es la puerta del infierno para el hombre; pero no solo esto, sino que también el hombre es la puerta del infierno para la mujer. Es una cuestión de apego. El hombre se apega a la mujer por su servicio, su belleza y muchos otros atributos, y de la misma manera, la mujer se apega al hombre porque este le da un buen lugar donde vivir, alhajas, vestidos e hijos. Es una cuestión de apego mutuo. Mientras estén apegados el uno al otro por ese disfrute material, la mujer será peligrosa para el hombre, y el hombre será peligroso para la mujer. Pero si los dos centran su apego en Kṛṣṇa, volviéndose conscientes de Kṛṣṇa, entonces su matrimonio es muy positivo. Por eso, Śrīla Rūpa Gosvāmī recomienda en el Bhakti-rasāmṛta-sindhu (1.2.255):

anāsaktasya viṣayān
yathārham upayuñjataḥ
nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe
yuktaṁ vairāgyam ucyate

(Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.255)

Viviendo juntos, el hombre y la mujer deben formar una familia centrada en Kṛṣṇa, cuyo único objetivo sea el desempeño de deberes en el servicio de Kṛṣṇa. Ocupemos a todos —hijos, esposa, esposo— en deberes conscientes de Kṛṣṇa, y todos esos apegos corporales o materiales desaparecerán. Puesto que Kṛṣṇa está en el centro, la conciencia es pura y no hay la menor posibilidad de degradación.

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