No edit permissions for Español

Text 62

yatra sphaṭika-kuḍyeṣu
mahā-mārakateṣu ca
maṇi-pradīpā ābhānti
lalanā-ratna-saṁyutāḥ

yatra—donde; sphaṭika—hechos de mármol; kuḍyeṣu—en muros; mahā-mārakateṣu—decorados con zafiros y piedras preciosas; ca—también; maṇi-pradīpāḥ—lámparas hechas de joyas; ābhānti—brillantes; lalanā—figuras femeninas; ratna—hechas de joyas; saṁyutāḥ—sostenidas por.

Los muros que rodeaban el palacio del rey eran de mármol, con muchos relieves hechos de zafiro y piedras preciosas, que representaban a hermosas mujeres con lámparas de joyas brillantes en las manos.

SIGNIFICADO: La descripción del palacio del rey Uttānapāda muestra el estado de cosas hace muchos miles de años, mucho antes de que fuera compilado el Śrīmad-Bhāgavatam. Se ha explicado que Mahārāja Dhruva gobernó durante treinta y seis mil años; por lo tanto, debió de haber vivido en Satya-yuga, era en que la gente vivía cien mil años. En las Escrituras védicas también se menciona la duración de la vida en cada uno de los cuatro yugas. En Satya-yuga, la gente solía vivir cien mil años; en Tretā-yuga, diez mil años; en Dvāpara-yuga, mil años, y en la era actual, Kali-yuga, la gente puede llegar hasta los cien años. Con cada nuevo yuga, la duración de la vida humana se reduce en un noventa por ciento: De cien mil a diez mil, de diez mil a mil, y de mil a cien.

Se ha dicho que Dhruva Mahārāja era el bisnieto del Señor Brahmā. Eso indica que estas actividades de Dhruva Mahārāja sucedieron en Satya-yuga, al principio de la creación. Como se explica en el Bhagavad-gītā, en un día del Señor Brahmā hay muchos Satya-yugas. Según los cálculos védicos, en la actualidad estamos en el vigesimoctavo milenio. Puede calcularse que Dhruva Mahārāja vivió hace muchos millones de años; sin embargo, la descripción del palacio de su padre es tan gloriosa, que no podemos aceptar que la civilización humana avanzada no existiese hasta hace tan solo cuarenta o cincuenta mil años. Incluso en épocas recientes, durante el período mogul, podían verse paredes como las del palacio de Mahārāja Uttānapāda. Cualquiera que haya visto el Fuerte Rojo de Delhi habrá notado que sus paredes son de mármol, y que en su día estuvieron decoradas con joyas. Esas joyas fueron sustraídas durante el período británico y enviadas al Museo Británico.

En el pasado, el concepto de opulencia mundana se basaba, ante todo, en recursos naturales, como joyas, mármol, seda, marfil, oro y plata. El progreso y la prosperidad económica no estaban basados en la posesión de grandes automóviles. El progreso de la civilización humana no depende de las empresas industriales, sino de la posesión de riquezas y alimentos naturales, que la Suprema Personalidad de Dios proporciona para que podamos ganar tiempo para la autorrealización y el logro del éxito en el cuerpo de forma humana.

Otro aspecto de este verso es que el padre de Dhruva Mahārāja, Uttānapāda, abandonaría muy pronto el apego por sus palacios y se iría al bosque en busca de la autorrealización. El Śrīmad-Bhāgavatam, por lo tanto, nos permite hacer un minucioso estudio comparativo entre la civilización moderna y la civilización de la humanidad en los otros milenios, Satya-yuga, Tretā-yuga y Dvāpara-yuga.

« Previous Next »